Economia u3f C6

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  IDENTIDADES MACROECONÓMICAS La identidad macroeconómica básica   El objetivo de esta unidad es establecer un sencillo modelo algebraico que presente las relaciones básicas entre las variables macroeconómicas con el objeto de conocer cuál es el resultado esperado sobre la actividad económica (el valor del PBI), de distintas acciones del gobierno o de variaciones en las variables externas al modelo. Para ello nos basamos en la igualdad entre oferta y demanda agregadas que definimos en la unidad anterior:  OFERTA AGREGADA DEMANDA AGREGADA CONSUMO PRIVADO PBI +CONSUMO PUBLICO +IMPORTACIONES = +INVERSIÓN +EXPORTACIONES  Habiendo dejado atrás la contabilidad nacional, en esta instancia no es relevante establecer si medimos el PBI a precios básicos o de mercado, sino simplemente considerar que año a año la economía genera una riqueza que es igual al ingreso de todos los que han contribuido a generarla. De este modo, no consideraremos impuestos indirectos. Tampoco tendremos en cuenta las depreciaciones, de modo que no hab rá un producto “neto”.  Bajo ese supuesto, escribimos  PBI + M = C + I + G + X   donde M: Importaciones  C: Consumo privado I: Inversión  G: Consumo o Gasto público X: Exportaciones Si restamos las importaciones de ambos lados de la igualdad la expresión queda como:  PBI = C + I + G + X – M   A los términos X– M se los suele representar entre paréntesis porque como exportaciones menos importaciones dan por resultado el balance comercial se los puede considerar un único término que representa la relación de esta economía con el resto del mundo. En algunos textos, dicho término se escribe como “NX” que significa exportaciones netas. La expresión de arriba sigue representando al enfoque del gasto: lo que producimos es consumido  1  por las familias (C), o utilizado por las empresas para producir bienes (I) , o por el gobierno para brindar educación, seguridad, salud, etc., o es vendido al exterior (donde no nos interesa si es consumo, gasto o inversión para otras economías). Pero sabemos que, desde el enfoque del ingreso, también representa la remuneración que recibieron todos los sectores que participaron en el proceso productivo (ahora no nos interesa si son factores propiedad de residentes o no) y eso constituye el ingreso de la economía. Si representamos al ingreso bruto interno con la letra Y, podemos escribir:  PBI = C + I + G + (X – M) = Y   Porque el producto es igual al ingreso. Todo lo que se produce, representa un ingreso para alguien. Ahora bien, para establecer el siguiente concepto, podemos simplificar esta expresión suponiendo que corresponde a una economía como aquella que vimos al inicio del curso, en la unidad uno: sin gobierno ni relación con el resto del mundo (comúnmente se dice “sin sector externo”). En ese caso no habría gasto público G ni (X – M) y 1 volveríamos a aquella frontera de posibilidades de producción donde la  Recordar que la Inversión es el aumento del acervo productivo, o sea, de la cantidad de bienes de capital de que dispone la economía. elección era entre producir bienes de consumo o bienes de capital. La expresión es:  PBI = Y = C + I   Por otro lado, tenemos que considerar que los individuos sólo pueden hacer dos cosas con sus ingresos: gastarlos o no gastarlos. Si al “no gasto” lo  2  , podríamos denominamos “ahorro” y lo representamos con la letra S expresar el concepto anterior mediante la siguiente expresión:  Y = C + S   De las dos expresiones surge que  C + S = C + I   y, por lo tanto  S = I   que significa que en una economía cerrada (sin relación con otras economías) y sin sector público, el ahorro siempre es igual a la inversión. Es importante no caer en la tentación de entender el ahorro en términos personales, como aquel dinero que separamos de nuestro sueldo y vamos juntando con algún fin predeterminado o “por cualquier cosa que pudiera ocurrir”. En primer lugar, aquí estamos hablando de una magnitud agregada al nivel de toda la economía. Sabemos que en realidad el ahorro es canalizado por el sistema financiero de modo que efectivamente una parte del mismo contribuye directamente a financiar la adquisición de bienes de capital por parte de las empresas. Por otro lado, debemos recordar el flujo circular del i 2 ngreso. Cuando decimos que ahorro “agregado” es igual a  Que proviene de la palabra en inglés: “Saving”. Como el pensamiento económico se desarrolló principalmente en inglés, nos ha quedado la dependencia cultural de utilizar una cantidad de abreviaturas en base a su denominación en esa lengua. inversión “agregada” estamos hablando del flujo real y no de dinero. De nuevo, queremos significar que si una economía elige no consumir en un período, podrá producir–y consumir- más en períodos futuros. Por último y considerando cómo se llegó a la expresión “ahorro igual a inversión”, de alguna manera el ahorro representa el nivel de ingreso de la economía y la inversión el nivel de gasto. Aunque en esta economía simplificada es imposible, podría existir un desequilibrio consistente en que durante determinado período, el ahorro fuera mayor que la inversión. En ese caso diríamos que nuestra economía consume menos de lo que produce (y por lo tanto hay un excedente, que ya veremos cómo se canaliza). Si la inversión es mayor al ahorro, la economía está consumiendo por encima de sus posibilidades reales, es decir, consume más de lo que produce. En este caso, adelantamos la conclusión obvia de que alguien nos está prestando; nos estamos endeudando, única manera posible de generar 10 pesos y gastar 12.  S > I Producimos por arriba del consumo, alguien nos debe.  S < I Consumimos por arriba de la producción, nos endeudamos.  El modelo de tres brechas   Pero las economías sin sector público ni sector externo no existen. Es necesario rehacer el análisis anterior considerando estos factores. Para ello volvemos a la expresión  PBI = C + I + G + (X – M) = Y   Cuando existe el sector público ya no podemos decir que los ingresos se consumen o se ahorran, porque una parte de los ingresos se constituyen en los recursos que el Estado obtiene a través de impuestos, que por lo tanto se restan del ingreso para obtener lo que se denomina Ingreso   disponible.  Y - T = C + S   Donde T es igual a la recaudación impositiva que constituye el ingreso del Gobierno y permite financiar su gasto. De dicha expresión, surge que  Y - T - C = S (1)  Conservamos este resultado por un momento y volvemos a nuestra expresión original:  Y = C + I + G + (X – M)   Si consideramos el ingreso disponible y restamos los impuestos de un lado, debemos hacerlo también del otro para no alterar la igualdad.  Y – T = C + I + G + (X – M) – T   Pasamos el Consumo restando, y la expresión de la izquierda es similar a (1), por lo que la reemplazamos por su equivalente: S  Y – T - C = I + G + (X – M) – T S = I + G + (X – M) – T   Ahora pasamos todos los términos, salvo el balance comercial hacia la izquierda y obtenemos  S - I - G + T = (X – M)   que reordenando, puede escribirse así:  (S - I) + (T – G) = (X – M) Esta expresión se denomina “Modelo de tres brechas”. Los paréntesis son innecesarios y se incluyen simplemente para remarcar que cada una de las diferencias que abarcan, representa el equilibrio de un sector de la economía: efectivamente, ya sabemos que X– M equivale al balance comercial y representa la relación entre nuestra economía y el resto del mundo. Si las exportaciones son iguales a las exportaciones el resultado de esa diferencia será cero. Cualquier otra situación se representará con un valor positivo o negativo. La expresión T – G representa el balance del sector público en términos de ingresos y gastos: si la recaudación T es mayor que el gasto G, existe superávit; en el caso inverso tenemos déficit público. Queda por último, nuestra conocida expresión S – I, cuyo resultado era igual a cero en una economía sin sector externo ni sector público, que son los sectores representados por las otras diferencias -(X – M) y (T – G)-. Dicha expresió– I) corresponde al balance del sector privado de la economía, que como– habíamos anticipado, puede consumir por arriba de sus posibilidades en ese caso S < I y la diferencia arroja un resultado negativo- o puede  producir por arriba de sus necesidades–entonces S > I y el resultado es positivo-.  La forma “económica” de leer el modelo de tres brechas es:  BALANCE BALANCE BALANCE SECTOR SECTOR + SECTOR = PRIVADO PUBLICO EXTERNO   Observando esta ecuación, rápidamente podemos concluir que una economía cuyo sector privado consume por arriba de su producción y cuyo sector público es deficitario (gasta más de lo que recauda), no tiene otro remedio que registrar déficit externo (en términos algebraicos, si el lado izquierdo arroja un resultado negativo, el derecho también debe tener ese signo):  ( ( ( - ) - ) - )  (S - I) + (T – G) = (X – M)   Siguiendo la misma línea de razonamiento en sentido inverso, tenemos que una economía que produce en exceso sobre su consumo y dispone de superávit fiscal, necesariamente es acreedora frente al resto del mundo (mantiene un balance externo positivo). De las dos situaciones, obviamente la primera es la menos deseable en términos de política económica: si período tras período una economía registra un resultado negativo frente al exterior, su endeudamiento registrará un continuo crecimiento. Esta situación es particularmente grave si se trata de una economía pequeña, puesto que el deterioro de la capacidad de pago de la deuda desencadenará, tarde o temprano, la necesidad de restringir el consumo privado y público para generar los recursos necesarios para satisfacer esa deuda. Este proceso podrá llevarse a cabo en forma paulatina o violenta (a través de una crisis) pero nunca será inocuo en términos de bienestar de la sociedad que lo padece. Sin embargo, en términos analíticos, los casos más interesantes son aquellos en los que los balances privado y público tienen diferente signo: allí es relevante la magnitud de cada uno de los desequilibrios, para poder concluir si la situación es sostenible o no en el mediano plazo. Ciertas líneas de pensamiento económico han conseguido imponer de forma más o menos generalizada la idea de que un déficit del sector público es siempre y en todo lugar un grave mal económico que debe ser evitado a toda costa. Sin embargo, nuestra ecuación nos permite apreciar que un superávit externo es compatible con un déficit público de menor cuantía que un superávit privado. Más aún, el déficit puede resultar beneficioso en términos de evitar que la economía registre bajas tasas de crecimiento debido a la debilidad de  3  la demanda . Pero estas son cuestiones complicadas de analizar a esta altura de nuestro curso. Por ahora nos basta con registrar que hay tres 3 grandes equilibrios macroeconómicos que están relacionados entre sí, que  De hecho frente a la crisis de fines de 2008, ningún estado ha dudado en incurrir en déficit a fin de impulsar la economía, dejando un poco de lado el paradigma del equilibrio fiscal como regla de política. el déficit externo no es sostenible indefinidamente y que por el contrario, el déficit público podría serlo en determinadas condiciones.  Entonces, ¿ahorro no es igual a inversión?   Para explicitar la relación entre ahorro e inversión, hicimos referencia a una economía sin sector público y sin relación con el exterior. Al complicar luego el modelo con la introducción de estos factores, parecería que aquella igualdad no se cumple. Sin embargo, podemos tomar nuestra ecuación de tres brechas y rescribirla  (S - I) + (T – G) = (X – M)   Si pasamos el balance comercial a la izquierda y la inversión a la derecha, podemos escribir:  S + (T – G) + (M – X) = I   Ecuación que ahora puede leerse comoAHORRO AHORRO AHORRO  INVERSIÓN SECTOR SECTOR SECTOR=PRIVADO PUBLICO EXTERNO  Si recordamos que “ahorro” es aquella parte de nuestro ingreso (o producto) que no consumimos, el concepto puede extenderse para hablar de un “ahorro” del sector público, si el gobierno gasta por debajo de su recaudación (si tiene superávit), o de un “ahorro” del resto del mundo, si del saldo neto del comercio exterior resulta que nuestro país es importador neto (y por lo tanto, las otras economías están produciendo en ese monto, más de lo que consumen internamente). Planteada en esos términos, la ecuación significa que, para que haya inversión, debe resignarse consumo. Ese consumo lo resigna el sector privado, el sector público o alguien en el exterior. El ahorro conjunto de todos esos sectores, es igual a la inversión. En definitiva, vuelve a plantearse aquí la cuestión básica de la economía: la necesidad de elegir entre diferentes alternativas para utilizar recursos que, lamentablemente, siempre son escasos. Si ahorramos más, consumiremos menos. Si deseamos mayor inversión, alguien deberá ahorrar. Si decidimos exportar más de lo que importamos, deberemos producir más de lo que consumimos.  La demanda agregada   Siempre trabajando desde el enfoque del gasto, ahora iniciamos el análisis de los componentes de la demanda agregada. Este enfoque es el más utilizado porque permite asignar a cada uno de los componentes una variable independiente que lo determina. Como lo que nos va a interesar es determinar un nivel de Producto (o PBI, o producción, o ingreso) de equilibrio, trabajamos con la demanda agregada doméstica, es decir, incluimos las exportaciones netas (exportaciones menos importaciones), de modo que el gasto en bienes finales importados está excluido de los conceptos globales de consumo, gasto público e inversión, porque  4  directamente se resta en el balance comercial . Partiendo una vez más de nuestra identidad  PBI = C + I + G + (X – M) = Y   Debemos considerar que como se ha mencionado anteriormente, el objetivo de la política económica es lograr una tasa estable de crecimiento del PBI. Esto significa por un lado, expandir la frontera de posibilidades de producción y por el otro, aumentar el ingreso de que disponen los miembros de la sociedad (otra cuestión es cómo se distribuye ese ingreso). Lograr este objetivo será entonces, lograr que los componentes de la demanda agregada que explicitamos en la ecuación, crezcan de manera armónica. El siguiente paso es analizar el comportamiento de cada uno de dichos 4 componentes por separado, asignándoles una variable explicativa en  Esta aclaración viene a cuento de que, en Cuentas Nacionales, se considera demanda agregada a C+I+G+X, sin restar las importaciones, que forman parte de la oferta agregada. En el modelo de identidades macroeconómicas, la oferta agregada es solamente el Producto y la demanda agregada tiene las importaciones restando. Esto no afecta las conclusiones y es mucho más cómodo para trabajar con las ecuaciones. función de la cual reaccionan en un sentido o en otro. Son justamente las políticas que determinan esas variables las herramientas que usará el gobierno para lograr que la demanda agregada evolucione de la manera deseada.  La función consumo   El primer componente de la demanda agregada es el consumo privado, es decir los bienes y servicios que consumen las familias durante determinado periodo. El perfil de consumo de cada individuo responde a sus necesidades y preferencias, pero siempre sujeto a la restricción que impone el ingreso. Un mayor ingreso nos permite satisfacer más necesidades (incluso puede contribuir a crear nuevas necesidades) y por ello el consumo de bienes y servicios está directamente relacionado con el ingreso. A mayor nivel de ingreso le corresponderá un consumo más elevado. ¿Consumiremos todo nuestro ingreso? No, hemos visto que es frecuente que las familias y la sociedad en conjunto posterguen consumo presente con el objeto de lograr un nivel mayor o cualitativamente mejor de consumo en el futuro. Así una parte del ingreso se consume y otra se ahorra. La relación entre nuestro nivel de ingreso y nuestro consumo constituye la propensión marginal a   consumir. Dicha relación puede tomar valores entre cero y uno. Una  función de consumo agregado podría expresarse de la siguiente forma:  C = cY   Donde el consumo agregado C es igual a una proporción del nivel de ingresos. Esa proporción depende de factores institucionales y culturales de cada sociedad y a su vez, al interior de la misma dicha proporción (la propensión al consumo) difiere entre los distintos estratos sociales. Entre las personas con bajo nivel de ingreso es seguro que observemos propensiones al consumo cercanas a 1. Esto significa que cualquier incremento del ingreso se traslada en su totalidad al consumo sin que se destinen recursos al ahorro. Mayores tasas de ahorro y por lo tanto, propensiones al consumo más bajas se encontrarán entre los niveles de  5 ingresos más elevados.  ¿Cuánto se consume cuando el nivel de ingreso es cero?   Es frecuente que la inercia mental nos lleve a responder que no se consume nada. Sin embargo, esto no es cierto ni a nivel individual, ni al de toda la sociedad. Seguramente todos conocemos, por propia experiencia o de alguien más o menos cercano, la situación de desempleo. En general, cuando no se tiene trabajo, no se tiene ingreso. Sin embargo todos sabemos que, aunque con muchas restricciones y prudencia, los  6  desocupados siguen consumiendo . Se recurrirá a ahorros, préstamos, asistencia del estado u organizaciones sociales, pero el consumo nunca resultará de nivel cero. Esto significa que existe un nivel de consumo que no depende del ingreso. Se lo denomina consumo autónomo y se lo  C   representa con el símbolo que significa que este nivel de consumo permanece constante, independientemente de lo que ocurra con el ingreso. Nuestra función de consumo queda entonces de la siguiente forma:  C = C + cY  Que se lee como: El consumo agregado es igual al consumo autónomo más el consumo inducido. A su vez, el consumo inducido es igual a la propensión marginal a consumir, multiplicada por el nivel de ingreso de esa economía. La función consumo nos brinda una primera respuesta acerca de los instrumentos de que disponen los gobiernos para influir sobre el desempeño de la economía: a través de una política de ingresos que fomente la adquisición de bienes y servicios por parte de las familias puede contribuirse a promover el crecimiento del PBI. Está claro, por ejemplo, que si se reducen los impuestos que afectan el patrimonio de las familias, su ingreso disponible aumentará y vía función consumo crecerán la demanda agregada 5 y la producción. La cuantía de recursos que es necesario inyectar en la  Por eso cuando un gobierno quiere fomentar el consumo intenta medidas que signifiquen elevar los ingresos de sectores como los jubilados o personas con muy bajos niveles de ingreso, que seguramente volcarán la totalidad de los nuevos recursos al gasto en bienes y 6 servicios En el peor de los casos, sólo alimentos. Recordemos los bienes inferiores. economía para lograr determinado nivel de crecimiento, es inferior a la que podría pensarse en primera instancia. Esto es así debido al efecto de multiplicación que analizaremos a continuación.  El multiplicador   Si deseáramos que el PBI al fin del presente período tuviera un incremento absoluto de 1000 millones de pesos y contáramos con la posibilidad de obtener recursos externos (préstamos o subsidios) para transferir a las familias con el fin de que aumenten su consumo, ¿deberíamos contar con esa cifra, una mayor o una menor? Para responder esta pregunta debemos analizar las implicancias de la inclusión de la función de consumo en la demanda agregada: partiendo de  DA = C + I + G + (X – M)   reemplazamos C por su equivalente y obtenemos  DA = C + cY + G + I + (X – M)  donde suponemos constantes los términos correspondientes a consumo público, inversiones y sector externo. De este modo, podemos agrupar todos los términos que no varían para trabajar con mayor comodidad.  DA = A + cY  Donde  A = C + G + I + (X – M)   Ahora, por identidad macroeconómica, la demanda agregada es igual al nivel de ingreso por lo que podemos escribir  Y = A + cY despejando y sacando factor común Y  Y (1 – c)= A  si aplicamos variación en ambos términos obtenemos  ΔY (1 – c)= ΔA  donde A ya no tiene barra porque justamente varía. Ahora despejamos la variación del ingreso para obtener  1 ΔY = ΔA (1 – c)  De modo que la variación del nivel de ingreso (que es lo mismo que decir la variación del Producto), es igual a una constante por la variación en la demanda agregada. Ahora observemos el término que multiplica a la variación de la demanda agregada: como la propensión a consumir es menor que uno, el denominador siempre es un número positivo menor que– uno. De este modo, la fracción siempre es mayor que uno. El término 1/(1  c) se llama multiplicador y tiene una importancia fundamental porque, volviendo a nuestra pregunta original, nos demuestra que para que el producto crezca en 1000 millones de pesos debemos inyectar una cifra mucho menor. Por ejemplo, si la propensión al consumo tuviera un valor de 0,8, el multiplicador sería equivalente a 5. La inyección de 200 millones de pesos, garantizaría que alcancemos los 1000 millones de aumento de valor del PBI que pretendíamos. A pesar de que a primera vista pueda sorprender, el mecanismo no tiene nada de mágico: cualquier shock externo positivo que implique para una economía un aumento en el valor de la demanda autónoma (esos componentes que consideramos constantes), por ejemplo un aumento de una vez del gasto del gobierno, implicará aumentos de ingresos para toda o parte de la población, que los volcará al consumo. Pero este consumo adicional, implica la necesidad de producir los bienes y servicios que ahora se demandan. Esta nueva producción implica remunerar a los factores y esas remuneraciones constituyen nuevos ingresos que a su vez significarán  7  otra ronda de consumo adicional. Finalmente, cuando el ciclo se agota , podría decirse que los recursos adicionales que habíamos inyectado al principio del ciclo generaron varias rondas de incremento de ingreso y en consecuencia, de aumento del consumo por lo que la demanda agregada y el producto aumentaron en mayor medida que ese ingreso inicial.  La Inversión   Así como el consumo es, dentro de la demanda agregada, la actividad exclusiva de las familias, la inversión corresponde a las empresas. Recordemos que la inversión es el incremento del capital productivo de la empresa (maquinarias, instalaciones, edificios, equipo de transporte) y que los stocks producidos y no vendidos al final del período también son considerados inversión.  ¿Por qué alguien decidiría instalar un comercio o una fábrica, contribuyendo de ese modo al incremento de la inversión agregada del período? ¿Por qué una empresa decidiría ampliar sus instalaciones, o levantar una nueva planta? Porque buscan maximizar sus ganancias y tienen la expectativa de que podrán hacerlo llevando adelante nuevos negocios. Cuando se planifica un negocio, desde la instalación de un kiosco de golosinas hasta una usina termoeléctrica, se sabe que primero deben realizarse todos los gastos inherentes a la instalación (la “inversión”) y que luego se inician los ingresos por ventas que paulatinamente permiten, en primer lugar, recuperar lo gastado y luego, obtener ganancias. Podemos considerar, por ejemplo, un proyecto que implica al inicio la inversión de 100 millones y que, al cabo de un año reportará un ingreso de 120 millones. Esto es, una tasa de beneficio de 20% directo en un año. ¿Ha sido un buen negocio en términos económicos? Para saberlo debemos recurrir al concepto de costo de oportunidad: ¿qué otras alternativas se dejaron de lado para llevar adelante este negocio? La principal referencia es la alternativa más sencilla: en lugar de llevar a cabo esta inversión, podría haberse realizado un depósito bancario a un año. Si de ese modo se obtiene más de 20% anual, 7 el negocio no ha sido bueno.  Porque como la propensión a consumir es menor a uno, cada “ronda” de aumentos de ingresos representa una cantidad cada vez menor volcada al consumo. Más allá de la simpleza del ejemplo, todo proyecto de inversión contiene una “tasa interna de retorno” que se compara con la tasa de interés promedio vigente en la economía. La cuestión es todavía más obvia si para realizar la inversión debe solicitarse un préstamo: el proyecto debe asegurar una ganancia a sus propietarios por encima del repago de los fondos. Está claro entonces que si la tasa de interés promedio anual en la economía está en niveles muy bajos, es probable que haya muchos proyectos que estén en condiciones de generar ganancias superiores y que lo contrario ocurra cuando la tasa es elevada. De este modo, hay una relación inversa entre la tasa de interés y la cantidad de nuevos negocios que se ponen en marcha en un período. Esto se traduce en una relación del mismo sentido entre tasa de interés e inversión agregada. Si se simboliza con la i a la tasa de interés, podemos escribir:  I = f(i)   La inversión es función de la tasa de interés. A mayor tasa de interés, menor nivel de inversión y viceversa.  Tasa de Retorno (% anual)  30  25  2015 Tasa de 12% Interés promedio  10 vigente  5 100 200 300 400 500 600 700 Inversión Agregada (miles de millones) Cuando la tasa de interés es 12% anual, se inv ierte por 300 mil millones, que es lo que suman a nivel agregado todos los proyectos con tasas de retorno supe riores. Si la tasa de mercado baja a 9%, podría llevarse a cabo otro lote de proyectos y la inversión subiría a 400 mil millones  El Gasto Público   Definido como el consumo de bienes y servicios por parte del Estado para el cumplimiento de sus objetivos, el gasto público define el “tamaño” del sector gobierno. De la relación entre Gasto y PBI surge una medida que permite comparar año a año en una economía o entre distintas economías, cuál es la efectiva participación del sector público en la vida económica de la sociedad. Un estado prescindente, que no interviene en la economía, que no ejerce funciones empresariales, que sostiene la no intervención en los mercados, tiene una participación mucho menor en el PBI que uno que lleva adelante esas actividades. Esto no significa necesariamente que el primer estado será superavitario y el segundo deficitario, ya que no estamos viendo el lado de los ingresos, que se define a través de la política tributaria.  Cuando el estado compra bienes, demanda servicios o paga sueldos, está  8  recibiendo a cambio una contraprestación , pero existen casos en los que esto no ocurre: entonces estamos en presencia de una transferencia. Una pensión por invalidez, por veterano de guerra o un subsidio por desempleo son pagos sin contraprestación. Aunque no afecte el modelo de demanda agregada, para ser estrictos deberíamos considerar el término G como formado por gasto “propiamente dicho” y transferencias.  Como vimos anteriormente, los ingresos del estado provienen del cobro de impuestos. En este modelo seguimos dejando de lado los impuestos indirectos y consideramos únicamente el impuesto sobre la renta (las ganancias), considerado como una tasa uniforme sobre dicha renta. Es decir, estamos suponiendo que hay sólo un impuesto, que es un impuesto sobre el ingreso de las personas y que todas las personas pagan la misma tasa por sus ingresos. Bajo esas condiciones:  T = tY La recaudación impositiva es igual a una proporción t del nivel de ingresos.  Como toda vez que hablamos de sector público y de impuestos, debemos hablar de ingreso disponible. En presencia de un estado que otorga transferencias por diversos motivos y cobra impuestos, el ingreso disponible es  Y + Tr -T   De este modo, el estado tiene tres herramientas para influir sobre la demanda agregada: una en forma directa, su gasto; y dos que modifican el nivel de ingresos que definirá el consumo de las familias, que son las8 Aunque sea obvio, hay que destacar que quien recibe la contraprestación es la  sociedad cuando el Estado paga luz para alumbrar una calle, compra antibióticos para un hospital o paga el sueldo de un maestro o un policía. La administración de todos esos recursos también es un servicio, cuyo valor agregado equivale al gasto que demanda. Años de prédica privatista han dejado en ciertos sectores la idea de que el mejor Estado es el “más chico” . Esto de ninguna manera garantiza que cumpla sus funciones adecuadamente. transferencias y la tasa impositiva. Estas herramientas son los  instrumentos de la política fiscal. Cuando el gobierno modifica el valor  de alguna de esta variables está llevando adelante política fiscal. Es muy relevante tenerlo en cuenta porque sólo se cuenta con dos políticas para operar sobre una economía: la fiscal que estamos viendo y la monetaria que veremos más adelante. Cuando desde el gobierno se pretende lograr una expansión de la demanda agregada, puede aumentarse el gasto, aumentar las transferencias o reducir la tasa impositiva. En ese caso se dice que se está llevando adelante una política fiscal expansiva. Cuando lo que se pretende es frenar el crecimiento de la demanda (lo que podría ser necesario en el medio de un proceso inflacionario), el gobierno puede reducir el gasto y/o las transferencias y aumentar la tasa impositiva. Estamos aquí frente a una política fiscal contractiva.  El multiplicador con impuestos   Si la consideración completa del accionar del estado en el modelo modifica la cuantía del ingreso, debemos reconsiderar la función de consumo de acuerdo a estos nuevos parámetros que la afectan. Si teníamos  C = C +cY  considerando el ingreso disponible, quedaría  C = C +c(Y + Tr – T)  como recaudación es tasa multiplicada por base imponible (el ingreso)  C = C +c(Y + Tr – tY)  de modo que ahora podemos incluir esta función consumo en la demanda agregada:  DA = A + c(Y + Tr – tY)   distribuimos la propensión marginal a consumir dentro del paréntesis  DA = A + cY + cTr – ctY Si dejamos las transferencias constantes (como hemos dejado constante el nivel de gasto) podemos incluir el término cTR dentro de la demanda agregada autónoma.  DA = A + cY – ctY  Sacamos factor común propensión marginal a consumir  DA = A + c (1 – t)Y  Y en base al mismo razonamiento utilizado cuando definimos el multiplicador, obtenemos este nuevo multiplicador con impuestos.  1 ΔY = ΔA  1 – c (1 – t)  Del cual no es necesario recordar la deducción algebraica, pero sí su formulación final y compararla con la del multiplicador simple: en este caso, la propensión a consumir está multiplicada por 1– t ; siendo t un número mayor que cero y menor que uno (es la tasa del impuesto: 0,20 , 0,25 o algo por el estilo) multiplicarla por ese término la reduce. Esto significa que  el multiplicador es más pequeño (cuanto menor era la propensión a  consumir, menor el multiplicador). Esta conclusión “matemática” no hace más que confirmar lo que nos indica la lógica: si establecemos un impuesto que reduce el ingreso disponible, el consumo inducido será menor y cualquier inyección de recursos se propagará en menor cuantía obteniéndose una variación absoluta del nivel de ingreso menor que la que se obtiene en ausencia de impuestos.  Por eso una suba en la tasa de impuestos reduce la demanda agregada y el nivel de ingreso de equilibrio.  La cuestión del superávit   Considerando que el aumento del gasto público reduce el superávit (o aumenta el déficit), pero incrementa la demanda agregada y con ella el nivel de ingreso de equilibrio, y con el mismo, la recaudación tributaria.  ¿Podría darse un aumento del gasto público que termine financiándose de manera intertemporal, es decir, que termine generando un aumento del superávit igual o mayor que la reducción que produjo al inicio?  G (T – G) DA Y tY T (T – G)  21 Aunque el mecanismo que muestra la secuencia esquematizada arriba es  correcto, puede demostrarse que siempre un aumento del gasto redundará en una situación más desventajosa desde el punto de vista del balance del sector público al final del ciclo. Dicho en otros términos, la reducción en 1 siempre será mayor que el incremento en 2. Pero cuidado, también es cierto que un aumento del gasto provocará un incremento del déficit bastante menor al monto aumentado, ya que una parte se recuperará al final del ciclo vía mayor recaudación. Por poner un ejemplo, cuando se completa el ciclo, un aumento de 100 millones de gasto, termina  9 redundando en 40 millones más de déficit público.  El sector externo   Último componente de la demanda agregada, merecerá un capítulo especial, por lo que aquí esbozaremos sólo algunos elementos. El término de exportaciones menos importaciones representa la relación con el resto del mundo. Como vimos en el modelo de tres brechas, un superávit comercial significa que en nuestra economía alguien ahorra más de lo que invierte (produce más de lo que consume) y por lo tanto, globalmente el país es acreedor frente al resto del mundo (o pasa de deber 100 a deber 95, que es lo mismo).  Pero en términos de demanda agregada y de nivel de PBI, lo que nos interesa establecer es que un aumento de las exportaciones implica un aumento de la demanda y un aumento de las importaciones, una 9 disminución.  Desde ya que en estos ejercicios siempre se supone que todo lo demás permanece sin variación. En nuestro modelo, el comportamiento del sector externo se asigna exclusivamente a la evolución del tipo de cambio. El tipo de cambio es el valor de nuestra moneda en términos de otras. El comercio internacional se realiza en divisas que son monedas nacionales reconocidas y aceptadas universalmente. Este papel era desempeñado casi exclusivamente por el dólar estadounidense, aunque en la actualidad también el euro cumple esta función. Está claro que una divisa “cara” en términos de nuestra moneda (un dólar a 5 pesos, por ejemplo) favorece más las exportaciones y desalienta más las importaciones que una divisa “barata” (dólar a un peso). Esto ocurre básicamente porque las transacciones en el interior de un país se realizan en moneda doméstica. Especialmente los salarios y otros insumos de la producción se fijan en pesos, los costos se calculan en pesos y finalmente se obtiene un precio en moneda local. Si la relación cambiaria se modifica en el sentido de una pérdida de valor de la moneda doméstica (el dólar se encarece) y los costos de producir no se modifican sensiblemente, el precio doméstico no se modifica. Pero en divisa (que se ha encarecido) ahora resulta más barato, por lo que puede desplazar competencia de otros productores de otros países en los mercados externos. Mientras tanto, la modificación cambiaria ha producido el efecto contrario sobre las importaciones. La misma cantidad de divisas que se pagaba cómodamente por un bien importado, ahora se ha transformado en una suma inalcanzable debido al nuevo tipo de cambio. La combinación de aumento de exportaciones y caída de importaciones genera un salto del balance externo o exportaciones netas que repercute favorablemente en la demanda agregada. Oportunamente veremos que los gobiernos pueden tomar mayor o menor intervención en la determinación del tipo de cambio y que de la forma que elijan para manejar esta cuestión, dependerá alternativamente la eficacia de las políticas fiscal y monetaria.  Resumen: las variables y su influencia sobre la demanda agregada:   A continuación y a modo de repaso, incluimos un resumen esquemático de los componentes de la demanda agregada y las variables que pueden influir sobre ellos en un sentido o el otro: Consumo: depende del ingreso. Para un mismo ingreso un mayor consumo autónomo o mayor propensión al consumo implican mayor nivel de consumo y aumento de la demanda agregada. Estas variables son exógenas y varían por cuestiones institucionales.  C = C +cY C C DA C C DA c C DA c C DA I = f(i)  Inversión: depende de la tasa de interés en forma directa. Una menor tasa de interés implica más inversión y mayor demanda agregada.  I = f(i) i  I DA i  I DA  Sector Público: lleva adelante la política fiscal. Un aumento del gasto, un– –  aumento de las transferencias o una disminución de la tasa de impuesto– contribuyen a una mayor demanda agreg– – –– – Política Fiscal Expansiva  Contractiva –– G DA G DA Tr DA Tr DA (Y + Tr >– tY) t DA t DA – – –  (Y + Tr – tY) Sector Externo: depende del tipo de cambio. Una caída del tipo de cambio (suba del valor de la divisa) promueve exportaciones y desalienta importaciones, generando un mayor saldo en el balance comercial y aumenta la demanda agregada.– – (X – M) = f(Tc) Tc X & M (X DA Tc X & M (X DA – M)– M)  APÉNDICE: ANÁLISIS GRÁFICO   A continuación se ofrece una explicación mediante gráficos de la relación entre producción e ingreso de equilibrio y demanda agregada, así como de los resultados de modificaciones en los parámetros. De observar la función consumo en su formulación más simple, surge que se trata de la ecuación de una recta, donde el consumo autónomo es la ordenada al origen (cuando el ingreso es cero, se consume esa cantidad) y  10 la propensión marginal a consumir es la pendiente de la recta.  C C = C + cY C Y  A mayor ingreso (y producto, que es lo mismo), le corresponde mayor consumo. Al consumo podemos sumarle los otros elementos que habíamos considerado autónomos y que conformaban la demanda agregada autónoma: el gasto, la inversión y el saldo comercial. Como son valores que no dependen del nivel de ingreso son constantes. Sumar una constante a la función consumo la desplaza paralelamente hacia arriba. La ordenada al origen ahora es equivalente a la demanda agregada autónoma, y la pendiente sigue siendo la misma:10 Y sería lo que aumenta el consumo por cada aumento del ingreso en una unidad. Por eso lo de propensión marginal a consumir.  DA DA = C + G +I +(X – M) + cY C = C + cY A C Y  El nivel de producción e ingreso de equilibrio es aquel que iguala a la demanda agregada. Para encontrarlo trazamos una línea a 45º, que es la bisectriz del primer cuadrante y matemáticamente representa la función DA = Y.  DA DA = Y DA = C + G +I +(X – M) + cY C = C + cY A C Yo Y  El punto donde nuestra función de demanda agregada corta a la línea de 45º nos permite hallar sobre el eje de abscisas, al producto / ingreso de equilibrio, Yo. En ese punto la producción y la demanda están en equilibrio y las empresas no acumulan stocks indeseados.  Si por algún motivo la producción descendiera por debajo de Yo (se desplazara a la izquierda de este punto), la demanda agregada sería superior a la producción:  DA DA = Y Stocks DA = A + cY B A Stocks A Y Yo1 Y  En el punto Y , la producción puede representarse con el segmento vertical1 Y  A. Por su parte, la demanda agregada sería Y  B. Hay un exceso de  1 1 demanda agregada sobre la producción, representado por la distancia AB.  Esa diferencia es cubierta con los stocks en poder de las empresas, que entonces bajan por debajo del nivel deseado. Cada negocio, por sus características, tiene un stock ideal. En algunos casos será el equivalente a una semana de ventas, en otros un mes o un año. Cuando la demanda crece por encima de lo esperado, ese stock empieza a bajar por debajo de lo normal y las empresas perciben esta situación como una señal en el sentido de que deben aumentar su producción. Si la producción aumenta demasiado y supera a la demanda agregada, pasando a la derecha de Y , ocurre lo contrario: comienzan a acumularse stocks por encima de lo normal y esta es una señal para disminuir el ritmo de producción.  Si por algún cambio en la idiosincrasia de la sociedad la propensión a consumir aumenta, como esta variable es la pendiente de la demanda agregada, la función se inclinará hacia arriba y cortará a la línea de 45º más hacia la derecha. El resultado geométrico es consistente con el modelo: una mayor propensión a consumir implica un nivel de producción de equilibrio más elevado:  DA DA = Y DA’ = A + c’Y DA = A + cY c’>c A Yo  Y’ Y  Ahora analizamos un aumento del gasto público. Es un valor autónomo que pasa de una sola vez a otro valor. Implica un desplazamiento vertical de la demanda, en la misma medida del aumento del gasto. El equilibrio es a un nivel de producto e ingreso más elevado:  DA DA = Y DA’ = A’ + cY DA = A + cY G A’ A Yo Y’ Y Para terminar, analizamos la aparición del impuesto sobre los ingresos. La tasa reduce la pendiente de la función. Cuanto más alta es la tasa, más reduce la pendiente. POr lo tanto, partiendo de una situación de equilibrio inicial, la imposición de tributos, reduce el nivel de producto e ingreso de equilibrio:  DA DA = Y DA = A + cY DA’ = A + c(1-t)Y A Yo Y’ Y